Las ventanas de PVC requieren muy poco mantenimiento, pero hacerlo bien marca la diferencia en durabilidad y funcionamiento. Guía práctica con los pasos correctos.
Una de las ventajas más valoradas del PVC como material es que no necesita pintura, no se oxida y no se pudre. Pero «bajo mantenimiento» no significa cero mantenimiento. Hay algunas tareas simples que, hechas con regularidad, marcan una diferencia importante en la vida útil y el funcionamiento de tus ventanas — especialmente en un ambiente costero donde la sal y la humedad aceleran el desgaste de cualquier componente.
Esta guía es práctica y directa: qué hacer, con qué frecuencia y qué evitar.
Limpieza del perfil de PVC
Con qué frecuencia: cada 2 o 3 meses en uso normal. En casas a menos de 500 metros del mar, una vez por mes es lo ideal.
Cómo hacerlo:
- Agua tibia y jabón neutro aplicado con un paño suave o esponja sin estropajo
- Enjuagá bien para no dejar residuos de jabón
- Secá con un paño de microfibra para evitar marcas
Qué no usar:
- Solventes, thinner, acetona o limpiadores abrasivos — atacan la superficie del PVC y pueden dejar manchas permanentes o microrrayaduras
- Estropajos de metal o esponjas ásperas
- Lavandina concentrada directamente sobre el perfil
Para manchas difíciles (pintura, sellador, grasa), existe un limpiador específico para PVC disponible en ferreterías. Aplicado con cuidado, disuelve la mancha sin dañar el material.
Limpieza del vidrio
El vidrio doble hermético (DVH) se limpia igual que cualquier vidrio: limpiavidrios comercial o agua con un poco de alcohol, aplicado con un paño limpio o papel de cocina. Lo importante es no aplicar productos directamente sobre la junta perimetral del DVH — el sellado es lo que mantiene la cámara de aire hermética.
Si aparece condensación entre los dos vidrios (no en la superficie interior de la habitación), eso indica que el sellado perimetral del DVH se deterioró. En ese caso el vidrio necesita reemplazo — no hay forma de restaurar un DVH con la cámara comprometida.
Mantenimiento de herrajes
Los herrajes son la parte que más trabajo hace: manijas, cremones, bisagras y mecanismos de cierre. En ambientes costeros, incluso los herrajes de acero inoxidable y zinc pueden acumular sal y sufrir fricción si no se lubrica con regularidad.
Con qué frecuencia: una o dos veces al año.
Cómo hacerlo:
- Limpiá las partes metálicas con un paño seco o levemente húmedo para quitar polvo y sal acumulada
- Aplicá una pequeña cantidad de aceite de silicona o lubricante específico para herrajes en los puntos móviles: bisagras, guías de cierre, pivotes de la manija
- Operá la ventana varias veces después de lubricar para distribuir el lubricante
Qué no usar: WD-40 u otros lubricantes en aerosol a base de petróleo — funcionan a corto plazo pero atraen suciedad y aceleran el desgaste de los mecanismos.
Mantenimiento de las juntas de goma
Las juntas perimetrales de goma (también llamadas burletes) son las responsables de la hermeticidad de la ventana. Con el tiempo pueden perder elasticidad, endurecerse o agrietarse — especialmente con exposición al sol y la sal.
Cómo revisar su estado:
- Cerrá la ventana y revisá si hay luz visible por los bordes
- Pasá un papel por el perímetro con la ventana cerrada: si el papel sale sin resistencia, la junta no está sellando bien
Mantenimiento:
- Limpiá las juntas con agua y jabón neutro, secá bien
- Aplicá una pequeña cantidad de vaselina o producto específico para gomas de ventana una vez al año — mantiene la elasticidad y prolonga la vida útil
Si una junta está muy deteriorada, el reemplazo es sencillo y económico. Es importante no ignorarlo porque una junta en mal estado afecta directamente la hermeticidad al agua, al aire y al sonido.
Revisión de los rieles (en ventanas correderas)
En ventanas correderas, los rieles inferiores acumulan polvo, arena y suciedad con facilidad — más en casas cerca de la playa. Un riel sucio genera fricción, dificulta el deslizamiento y puede dañar el perfil inferior de la hoja.
Con qué frecuencia: cada 2 o 3 meses.
Cómo hacerlo:
- Pasá una aspiradora por el riel para quitar arena y polvo grueso
- Limpiá con un paño húmedo
- Aplicá una pequeña cantidad de lubricante de silicona en el riel — no aceite de cocina ni grasas densas, que acumulan suciedad
Cuándo llamar a un técnico
Algunas situaciones que requieren revisión profesional:
- La ventana no cierra bien o requiere fuerza para cerrar — puede ser un problema de regulación del herraje (ajustable sin reemplazar piezas) o de deformación
- Hay infiltración de agua por el perímetro del marco — puede ser el sellado exterior o las juntas
- La manija tiene juego excesivo o no opera correctamente el mecanismo de cierre
- Hay condensación entre los vidrios del DVH
En Expo Aberturas hacemos revisiones técnicas post-instalación. Si tenés una ventana instalada por nosotros con alguna de estas situaciones, contactanos directamente.
Resumen de mantenimiento anual
| Tarea | Frecuencia | Duración estimada |
|---|---|---|
| Limpieza de perfiles PVC | Cada 2-3 meses | 20-30 min por ventana |
| Limpieza de vidrios | Mensual | 5 min por ventana |
| Lubricación de herrajes | 1-2 veces al año | 10 min por ventana |
| Mantenimiento de juntas | 1 vez al año | 5 min por ventana |
| Limpieza de rieles (correderas) | Cada 2-3 meses | 10 min por ventana |
Con estas tareas simples, una ventana de PVC de calidad puede funcionar perfectamente por 30 años o más sin necesidad de reemplazos importantes.
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